Política de cookies

Al visitar nuestro sitio, podemos tener acceso y usar cierta información de tu dispositivo para enviarte contenido personalizado y mejorar tu experiencia como usuario. Puedes revisar los términos de nuestra Política de Cookies aquí. Si continúas navegando en el sitio, estarás aceptando su uso.

Invierte en empresas Consigue inversión ¿Cómo invertir?

¡Acabaste la Serie! Ahora:

Sube de nivel

Capitulo 1 | La Animación

Un personaje animado tiene la capacidad de hacer millones y trascender en la cultura. Pero ¿cómo funciona esta industria?

Idea

No conozco a una persona que no haya visto una caricatura o película animada. Está en todos lados, desde Mickey, Buzz, los minions, etc. Sé que parece simple: pagas un boleto de cine, te sientas unos 90 minutos, la pasas bien y te vas.


La industria de la animación, no sólo es una industria multimillonaria, sino que es una de las más complejas que he visto. Es increíble cómo combina la ciencia y el arte, desde los programas de software para animar, hasta el cuaderno de un ilustrador que forma un personaje.


Al final del día, la animación también es un negocio, y como todos los negocios comienza de la misma manera: con una idea. Aprendí que aquí a esa idea inicial, a ese concepto de donde sale todo, se le llama “argumento”.


El argumento ese concepto o idea de donde se generará todo. Por ejemplo el argumento de Nemo, es un pez que se pierde y lo busca su papá, así de simple comienza todo, aunque después pasan años antes que tú o yo nos sentemos a ver la película.


Para poder explicar cómo funciona la industria de la animación, dividiré el capítulo en cuatro secciones.


  • El producto: Vamos paso a paso a ver el desarrollo e implicaciones en tiempo, dinero y recurso humano.

  • El mercado: ¿Qué tan grande es esta industria? ¿Quiénes son los jugadores?

  • El negocio: ¿Cómo haces dinero?, ¿De qué eres dueño cuando inviertes en la industria de la animación?

  • La tracción y el plan: ¿Qué es bueno y qué es malo? ¿Cuáles son los pasos a seguir?


Antes de meterme de lleno al producto esta es la línea del tiempo de una película animada a grandes rasgos.


Normalmente todo comienza con un estudio de animación, que es una empresa que se dedica a hacer productos animados, desde un videojuego, pasando por anuncios, hasta una película animada completa. Es más, conoces muchos estudios: Pixar, Dreamworks, etc.


Una vez que se tiene el producto, que en este caso es una película animada, entran en juego los distribuidores. Son empresas que se dedican a llevar el producto y venderlo en diferentes partes del mundo, en diferentes momentos del tiempo y en diferentes canales de distribución.


Entonces entra el tercer jugador: los canales de distribución. Entre ellos encontramos a Cinépolis, Cinemex, Netflix, TV de Paga, TV abierta y muchos más.


Una vez que la película fue un éxito y está en muchos canales de distribución, entonces entra en juego una segunda ronda del producto. El estudio de animación puede crear la secuela de la película, una serie animada, un videojuego o incluso vender a sus personajes para que aparezcan en las mochilas.


Ese es, a grandes rasgos, el funcionamiento de una película animada. Veamos a detalle cómo se generan los productos.

Producto

Como mencionamos todo parte de un argumento, esa idea que tiene el líder del proyecto para crear una increíble historia detrás de un contexto específico. Lo primero que ocurre es que se junta un equipo creativo para desarrollar el concepto, a través de dibujos se crea un story board que destaca los personajes, los contextos, las características de absolutamente todo, desde la lluvia de ideas para tener un nombre, hasta el tipo de lentes que usará el personaje.


Mientras se va definiendo el concepto, a la par se va desarrollando un guión y los artistas hacen dibujos finales de los personajes en 2D. Una vez que se aprueba el guión, está prácticamente escrito en piedra y todo el estudio se moverá alrededor de él.


Teniendo un guión, es como decir que se tiene el plano de una casa, ahora es momento de construirla. Este proceso, desde el argumento hasta el guión, le cuesta al estudio entre ocho y doce meses. Ojo, sólo el guión.


Mientras se van liberando y aprobando los personajes en 2D, pasan a ser animados en computadora en tercera dimensión, se utilizan diferentes softwares y necesitas verdaderos artistas en 3D para lograr un buen resultado.


Un proceso que me sorprendió muchísimo, es el de Rigg, que se refiere al proceso de ponerle articulaciones a los personajes para que se puedan mover! Así funciona: Una vez que se tienen los personajes en computadora, un equipo de animadores colocará a través de un software los puntos de movimiento de cada personaje, cada una de las articulaciones que tendrá y podrá mover en el futuro. Cuando digo cada una de las articulaciones, es literalmente cada una, si quieres que el personaje mueva la ceja necesita un punto de movimiento.


Ahora si! Llegamos al momento de animación, es como actúan los personajes. Literalmente se elige y anima escena por escena, personaje por personaje en todos sus movimientos, por ejemplo si el personaje habla mientras camina, se deben animar, los pies, la boca para simular que habla, la cara para las expresiones y así de todos los demás personajes que aparecen.


Existen dos técnicas para lograr la animación: El software donde animas cuadro por cuadro, segundo por segundo, conocido como Keyframe y el Motion Capture o captura de movimiento.


El Motion Capture es una tecnología que usa una especie de uniforme especial con unas cámaras que graban el movimiento de un actor real y trasladan esos movimientos al personaje animado. Y ahora sí, el último paso, la post producción. Es el momento donde se agregan sonidos, luces, sombras, textura y todos los detalles faltantes. Una vez lista se renderiza la película…


Renderizar es agarrar la película entera que pesa miles de gigas y pasarla por un proceso que de alguna manera la comprime y se vuelve un sólo archivo. Piensa que antes, cada sonido, luz, personaje, movimiento conformaba un archivo individual y después hay que comprimir todo para que sea un producto final.


Imagínalo con una orquesta, tienes a cientos de músicos tocando cada partitura en diferentes tiempos, sin embargo cuando tu le das play, todos esos sonidos ya viven en un sólo archivo y pues algo similar pasa en las películas al momento de hacer el render.


Para este momento, el estudio de animación ha creado una película, han pasado alrededor de 3 a 4 años en todos estos procesos y se han invertido millones de pesos sin haber generado un sólo peso de ingreso. Algo así como construir un edificio sin preventa.


Mercado

Después de 3 o 4 años de trabajo y tantos millones invertidos, ¿algo bueno debería suceder no? Analicemos ahora la parte comercial. Lo primero que hay que entender es que todo se maneja a través de la propiedad intelectual, no del estudio... ¿Me explico? Veámoslo:


Pixar es el estudio que creó Toy Story. Sin embargo Toy Story es una propiedad intelectual en su individualidad. Todos sus personajes, nombres, diseños, guiones, etc., viven por sí solos en una sola unidad llamada Toy Story, es decir, el desempeño del negocio depende de la propiedad intelectual, no del estudio como tal.


¿Por qué es tan importante esto? Porque si alguien invierte, se firma un contrato de distribución, se crean mochilas de los personajes animados o lo que sea que suceda y siempre es sobre la propiedad intelectual, no sobre el estudio.


Para este momento, tenemos una Propiedad Intelectual y el estudio quiere distribuirla. ¿Quiénes son estos jugadores y cómo funciona en México? Empecemos por los estudios.


Existen tres estudios en México con la capacidad de desarrollar un largometraje animado, muchos pueden animar, pero tener el músculo financiero para lograr una película es complicado.


Estos estudios son Huevo Cartoon, Imagination Films y Anima. El negocio de ellos está en dos secciones. Hacer películas propias y hacer maquila.


Maquila es cuando un tercero, que puede ser desde Pixar o Dreamworks, o simplemente una empresa que quiere algo animado, manda a hacer las animaciones con estos estudios.


Normalmente un estudio no se avienta a hacer la inversión de crear una película, sin antes tener un contrato de distribución. Este contrato lo que hace es asegurar que la película estrenará en cines y tiene muchas particularidades y condiciones que ahora revisaremos.


Los estudios muy grandes son sus propios distribuidores, como Disney, pero en México aún no tenemos un gigante de la animación... Aún. Seguramente conoces los distribuidores, Paramount, Universal, Fox, entre otros.


El punto es que hay un jugador que se dedica exclusivamente a distribuir películas con los cines. En México el más famoso y grande se llama Videocine. Si firmas con ellos estás “del otro lado”, por que pondrán dinero para hacer publicidad a tu película, le pagarán al estudio un anticipo y distribuirán tu película en todo el continente Americano.


Y cuando los estudios “firman”, ¿qué firman? Bueno, pues es un contrato donde el distribuidor te da más menos dos años para entregar la película final y puede llegar a darte un adelanto si ve algunas escenas de la película.


Por eso muchos estudios invierten en crear una o varias escenas, con el guión anexado y se lo dan al distribuidor con el fin de recibir dinero y así financiar la película. Esto no siempre sucede, el distribuidor debe estar seguro que la película funcionará para correr ese riesgo.


Una vez que el producto final, la película, le es entregada al distribuidor, entonces fijan una fecha de lanzamiento y aquí es donde comienza a verse el negocio...



Negocio

Esta industria culmina en un momento del tiempo. El Box office del fin de semana de lanzamiento. La traducción literal es: ¿Cuántos boletos de cine se vendieron el fin de semana del lanzamiento de la película? De esto parte todo, si se tiene un mal desempeño todo sale mal.


Antes de entrar a detalle, es importante especificar que el Distribuidor correrá con los gastos de publicidad y la estrategia de comunicación de la película. El estudio puede influenciar, pero no toma decisiones finales.


La ecuación del dinero es súper simple: Número de boletos vendidos el primer fin de semana en los cines = al dinero que se recauda inmediatamente y lo que dictará el futuro de la propiedad intelectual.


El punto de equilibrio de esta industria está diseñado para alcanzarse el primer fin de semana, de no ser así, los inversionistas están en problemas. Eso quiere decir que la pregunta adecuada antes de invertir en una propiedad intelectual animada es ¿cuántas personas deben ir al cine el primer fin de semana para salir tablas?


Asumamos que le fue bien a la película, ¿ahora qué sucede? Es momento de introducir al último jugador, los Canales de Distribución. Un canal de distribución en esta industria, está definido como el lugar en donde el público en general puede consumir la película. Desde el cine, pasando por sistemas de suscripción como Netflix, hasta los aviones y autobuses donde pasan películas.


Cada canal de distribución tiene sus características, desde el tiempo de exclusividad hasta el método de paga. El primero es obviamente el cine y la película vivirá tantas semanas como el público decida. Lo normal es entre tres y cuatro semanas, menos de eso es una mala noticia y más es una excelente noticia.


Una parte fundamental de este negocio es evitar la canibalización, es decir, el consumidor final va al cine cuando mucho una vez por semana. Si la película en cuestión compite contra un gigante Spiderman, ToyStory, Avengers y esas películas taquilleras, lo más posible es que a la película le vaya mal, no por ser mala o buena, sino porque el consumidor final decide qué película ver y probablemente no tiene en sus prioridades la de un estudio pequeño.


Una vez que sale del cine, tanto el distribuidor como el estudio reciben dinero y la ecuación es la siguiente:


El dinero ganado por boleto vendido en cine, menos toda la inversión del distribuidor (El adelanto si hubo, más la comunicación y campaña de marketing, más otros gastos) es dividido entre el estudio y el distribuidor en los porcentajes que hubieran acordado.


A partir de ese momento, el estudio es libre de hacer lo que quiera con su propiedad Intelectual, todos los ingresos que se generan a partir de aquí son del estudio de animación.

Lo que normalmente sucede es que primero, lo intentan colocar en otros cines de otros continentes con otros distribuidores. Por eso a veces, en Europa o ASia estarán en el cine películas que hace mucho tiempo estuvieron en USA.


Una vez agotado el recurso del cine, está la pequeña ventana de aviones y autobuses, es curioso que va antes que TV de Paga o Suscripción, pero así funciona. Así que la próxima vez que te subas a un avión y encuentres películas que hace poco estaban en el cine, ¡velas! o las encontrarás en ningún otro lado por un tiempo.


Después van a la par Suscripciones y TV de Paga. Esto es: Netflix, HBO Go, Blim y todas las que requieren de una suscripción mensual y TV de Paga son aquellas que sólo puedes ver si tienes un contrato de cable en tu casa, SKY, HBO, TNT, FOX, etc.


Estos jugadores pagan al estudio por la Propiedad Intelectual, a veces piden exclusividad y a veces no. Hay muchos factores en la negociación.


El último: canal de distribución. Éste siempre es TV abierta, lo que se publica aquí son aquellas películas que rompieron récords de todo y se vuelven de alguna manera clásicos.


Parecería que hasta aquí llega la historia, pero no es así… Si la película fue un éxito el negocio continúa y puede tener muchas vertientes, desde hacer una serie basado en la Propiedad Intelectual o un videojuego, hasta el negocio de “renta de licencias”. Éste último es el punto donde la sociedad aceptó tanto la película y sus personajes que éstos aparecen en todo tipo de productos, mochilas, lápices, servilletas, piñatas, etc. y a esto se le llama “merchandising”, donde un tercero produce algo y quiere poner a los personajes en sus productos.


Un dato curioso, el negocio de merchandaising es tan grande, que en los 90s El Rey León y MIB tuvieron la misma aceptación en cines, es decir se vendieron prácticamente los mismos boletos a nivel mundial, sin embargo Disney duplicó el negocio al poner a Simba en todos los productos habidos y por haber.


Y al final, la última opción, hacer la secuela de la Propiedad Intelectual, otros dos a cuatro año para sacar la película #2. Y entonces, se repite le proceso...

Conclusión

Como puedes ver, es una industria compleja pero emocionante, es increíble como de un argumento nacen personajes que forman parte de la cultura humana. ¿Te imaginas ser dueño de Toy Story o de los minions?. Lo que es un hecho, es que el talento no vive sólo en USA, en México tenemos la capacidad de impactar al mundo con nuestros propios personajes.


Cuando inviertes, estás pensando en la Propiedad Intelectual, y estas son algunas de las preguntas que deberías tener en mente antes de invertir.


  1. ¿Estoy invirtiendo en el estudio o en la propiedad intelectual?

  2. ¿En qué proceso de desarrollo se encuentra el producto y cuando se espera tener la película final?

  3. ¿Existen contratos de distribución?

  4. ¿Cuántos boletos se deberían vender el primer fin de semana para alcanzar el punto de equilibrio.

  5. Si le va bien a la película, ¿cuáles son los siguientes pasos?

  6. ¿Para que se usará específicamente el dinero que invertimos?

  7. ¿La PI está a nombre del estudio?

  8. ¿Que beneficios además de los económicos puedo tener al formar parte de esta propiedad intelectual?

  9. ¿Es la primera película que hace el estudio o cuál es su track record?